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Madrid con Ceuta

A pesar del miedo de Pedro Sánchez a que España hable, España habló el 2 de septiembre. A pesar del miedo del delegado del Gobierno a que Madrid hablara, Madrid habló el 2 de septiembre, Día de Ceuta.

Una multitud de españoles y de madrileños llenaron las plazas y las calles adyacentes en apoyo a Ceuta desautorizando la inacción del Gobierno ante la invasión marroquí de la soberanía nacional, dejando claro que el silencio monclovita no representa el sentir de un pueblo que se niega a mirar hacia otro lado.

Mientras los despachos oficiales se inundaban de una parálisis asfixiante y de eufemismos diplomáticos que rozaban la capitulación, los ciudadanos tomaron la palabra con una contundencia ensordecedora.

No fue una simple concentración; fue un clamor unánime por la dignidad de la nación. Madrid, convertida una vez más en el epicentro de la resistencia cívica, demostró que la distancia geográfica no enfría el compromiso con sus compatriotas al otro lado del Estrecho. José Luis Martínez-Almeida, personificó este sentimiento institucional y vecinal al trasladar el «apoyo firme e inequívoco de Madrid a Ceuta y a todos los ceutíes», remarcando que, frente al abandono estatal, los lazos que unen a los españoles son indestructibles.

 

La respuesta de la calle fue el reflejo de una indignación contenida ante lo que se percibe como una dejación de funciones intolerable por parte de Sánchez. Esta indignación ciudadana encontró un eco directo e implacable en el Congreso de los Diputados de la mano de nuestro presidente Feijoo, quien denunció la pasividad de un presidente que prefirió marcharse de vacaciones al día siguiente de iniciarse una crisis que mantiene a 80.000 españoles confinados, rodeados de descontrol fronterizo, ataques a militares y ruina económica. Exigiendo a Sánchez la obligación de dar explicaciones y tomar decisiones ante un evidente acto de guerra híbrida, no de esconderse.

La alarmante sumisión ante el Reino de Marruecos levanta sospechas inevitables que exigen luz pública: ¿Qué había en su teléfono? ¿Qué sabe Marruecos de Sánchez para que sitúe miedos personales por encima del interés nacional? España no puede permitirse un presidente bajo chantaje. Frente a un ataque directo a nuestra integridad territorial, la soberanía nacional no se administra ni se negocia con cesiones opacas; se defiende y se repele. Las calles y las plazas demostraron con creces que España «volverá a ser un sujeto soberano de su política, no un objeto pasivo de las presiones ajenas».

La movilización del 2 de septiembre marcó un punto de inflexión y recuerda una verdad incuestionable: la nación es infinitamente más fuerte que sus muros, el Estado es más sólido que quienes lo dirigen de forma temporal, y ambos sobrevivirán y se reconstruirán por encima de la incompetencia o la complicidad de Pedro Sánchez.

Razón suficiente para que el Grupo Municipal lleve a este pleno una moción exigiendo al Gobierno defender la integridad territorial de España y garantizar la inviolabilidad de la frontera. ¿Qué hará la izquierda? ¿Se posicionará con Ceuta y los ceutís? ¿Defenderá a España o a Sánchez?

Carlos Izquierdo

Portavoz