No somos el cajero de Sánchez
El Gobierno vuelve a poner sobre la mesa una reforma de la financiación autonómica que no responde a criterios de justicia, equidad ni cohesión territorial, sino a una necesidad puramente política: seguir comprando tiempo en La Moncloa a cambio de privilegios para el independentismo catalán. La llamada “financiación singular” para Cataluña no es una mejora del sistema, es su demolición controlada.
La financiación singular supone, en la práctica, que Cataluña recaude y gestione la mayoría de sus impuestos y luego “aporte” al Estado en función de una negociación política. Es decir, que el esfuerzo fiscal de los españoles deje de estar regido por normas comunes y pase a depender del poder de chantaje de cada territorio. El PP ha advertido de que este modelo rompe la igualdad entre ciudadanos, debilita al Estado y abre una brecha insalvable entre comunidades de primera y de segunda.
No es casual que este debate resurja cada vez que el Gobierno necesita los votos de ERC o Junts. No hay informes técnicos, ni consenso autonómico, ni voluntad real de reformar el sistema para todos. Hay un intercambio político: financiación a cambio de estabilidad parlamentaria. Y ese trueque lo pagan los servicios públicos de comunidades que sí cumplen, que no amenazan con la ruptura y que no utilizan el victimismo como herramienta de presión.
En este contexto, resulta especialmente clamoroso el silencio del Partido Socialista de Madrid. Un silencio atronador, cómplice, que se repite cada vez que una decisión del Gobierno perjudica directamente a Madrid y a los madrileños. Callan cuando Madrid pierde recursos, cuando se cuestiona su capacidad fiscal y cuando se penaliza a una comunidad que aporta más de lo que recibe. Callan porque anteponen la obediencia a Ferraz a la defensa de los intereses de los ciudadanos a los que dicen representar.
El Partido Popular defiende una reforma del sistema de financiación que se negocie entre todas las comunidades, en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, con criterios objetivos: población ajustada, dispersión, envejecimiento, coste real de los servicios y garantía de igualdad. Frente al modelo de privilegios, propone un modelo de cohesión. Frente a la bilateralidad opaca, transparencia y reglas comunes.
El modelo Montero reserva mantelería de hilo y cocina de autor para el independentismo y para el resto de España, bandeja de autoservicio, raciones recortadas y la obligación de dar las gracias.
La financiación autonómica no puede ser la moneda de cambio de un Gobierno sin mayoría. España no necesita más asimetrías ni más agravios comparativos. Necesita un sistema justo, común y estable. Todo lo demás no es reforma: es rendición.
Carlos Izquierdo
Portavoz

Tras la aprobación, en Junta de Gobierno, del proyecto de Presupuestos del Ayuntamiento de Madrid para 2026, el Partido Popular ha iniciado una campaña donde se van a instalar mesas informativas en todos los distritos de la capital, para repartir a los madrileños dípticos informativos sobre las cuentas de la Ciudad de Madrid.
Mientras el Gobierno y el Partido Socialista enmudecen con los escándalos de corrupción que los rodean, 80.000 personas acudieron a la manifestación convocada por Alberto Núñez Feijóo. Antes incluso de que comenzaran los discursos, sonó por los altavoces la banda sonora icónica de El Padrino, compuesta por Nino Rota; un gesto que no necesitó explicación: pocas metáforas describen mejor el clima que rodea hoy al sanchismo, con un círculo de casos, investigaciones e imputaciones que parecen sacados de un guion cinematográfico, solo que aquí la trama es real y afecta directamente al Gobierno de España.




La obra de mayor envergadura que está acometiendo el Ayuntamiento de Madrid comenzó a ejecutarse en el Distrito de Latina hace un año: el Paseo Verde del Suroeste. Como explicó Carabante, mientras la izquierda decidió poner cuatro semáforos en el paseo de Extremadura para convertir la autovía en vía urbana, el equipo de Gobierno de Almeida apostó por soterrar 3,2 kilómetros de la vía para reducir en un 90% tanto los vehículos como las emisiones contaminantes. “Unos pusieron semáforos y nosotros soterraremos la vía recuperando 80.000m2 que hoy ocupa el tráfico rodado para entregárselo a los vecinos. En su lugar habrá un gran bulevar peatonal y ciclista que albergará zonas estanciales, parques infantiles y espacios verdes, con más de 7.200 árboles, para el disfrute de los ciudadanos”, señaló.
García Romero, por su parte, puso en valor los otros dos grandes proyectos de transformación urbana que está llevando a cabo en la actualidad el Ayuntamiento: Parque Ventas y Parque Castellana. Ambas actuaciones suman una inversión de más de 189 millones de euros, supondrán el cierre de históricas brechas urbanas y beneficiarán a más de 140.000 vecinos de Ciudad Lineal, Salamanca, Chamartín, Fuencarral-El Pardo y Tetuán.

El secretario general del PP de Madrid, Alfonso Serrano, dijo que los que está haciendo Pedro Sánchez con Cataluña “no es una política económica, ni siquiera es una política territorial. Lo que está haciendo es un proyecto de deconstrucción nacional.
El PSOE hizo una moción de censura para recuperar la dignidad de nuestra democracia. En 2018 Ábalos tomaba la palabra con un discurso contra la corrupción “la decencia debe ser algo esencial no accesorio” y meses después nos enteramos de que contrataba a señoritas de compañía en empresas públicas. ¡Decencia!