Su nombre ya daba una pista. Almudena lleva Madrid consigo y ha dedicado buena parte de su trayectoria a trabajar por la ciudad que tanto ama y defiende. En 2019, el alcalde José Luis Martínez-Almeida le confió la responsabilidad de ponerse al frente de la nueva Concejalía Delegada de Turismo e impulsar un sector llamado a generar oportunidades para los madrileños, con el bienestar de los vecinos como prioridad.
Siete años después, Madrid ocupa el segundo lugar entre los mejores destinos urbanos del mundo por Euromonitor, subiendo 47 puestos, y se encuentra entre las cinco mejores ciudades del mundo para Resonance. Un reconocimiento internacional que refleja la apuesta por un turismo ordenado y de calidad, capaz de generar prosperidad desde la convivencia con los madrileños.
Almudena está convencida de que Madrid puede ser una ciudad global si cuida aquello que la hace única, su identidad, sus barrios y su gente. Lo defiende porque conoce muy bien sus distritos. Durante el anterior mandato compaginó Turismo con la concejalía de Moratalaz y, en 2023, es concejal presidente de San Blas-Canillejas. Cada distrito tiene algo que enseñar al mundo. Una tienda de toda la vida, un taller artesano, un parque, un edificio con historia o ese restaurante que los vecinos recomiendan con orgullo. Lugares que merecen una visita y que cuentan quiénes somos.
De esa convicción nace “Te faltan calles”, la campaña que invita a visitantes y madrileños a descubrir la ciudad con otra mirada. La iniciativa, enmarcada en el Plan Estratégico de Turismo 2024-2027, busca que las oportunidades del turismo lleguen a más barrios y que siempre haya un motivo para seguir explorando Madrid.
Licenciada en Ciencias Empresariales por la Complutense y con un posgrado en gestión pública por el IESE, Almudena defiende el poder del dato. Por eso, está satisfecha de ver cómo el gasto turístico internacional en Madrid ha superado los 13.000 millones de euros en lo que llevamos de 2026, con lo que eso significa en empleo, en oportunidades para los comercios y empresas y en el soporte de los servicios públicos.
Un turismo con legado positivo para los madrileños
Almudena trabaja para que Madrid sea una ciudad global y, al mismo tiempo, profundamente madrileña. Una ciudad que reciba con los brazos abiertos y cuide sus barrios, sus costumbres y a quienes los mantienen vivos cada día.
Muy colchonera, a Almudena le apasionan las quintas de su distrito, Torre Arias y Los Molinos, entiende que viajar también es aprender a mirar con gratitud. Y esa mirada la trae de vuelta a Madrid. Le encanta madrileñear ya que, cuanto más se conoce Madrid, más razones se encuentran para admirarla y cuidarla. Que quien venga se sienta un madrileño más. Y que los madrileños sientan que es su ciudad. Ese es el Madrid por el que trabaja Almudena.
Contraportada
Madrid, un año más, se vuelca con las Fuerzas Armadas y la festividad del Día de la Hispanidad
Madrid y los madrileños se volcaron con una entrega absoluta en la celebración del Día de la Hispanidad durante el desfile del 12 de Octubre. Durante el evento, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, calificó la jornada como un motivo de orgullo hispano y afirmó que este sería el último desfile de Pedro Sánchez como presidente, mientras que el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, reivindicó a Madrid como el epicentro del orgullo nacional.
El desfile de la Fiesta Nacional de España se convirtió en un auténtico polvorín político para el presidente del Gobierno. Pedro Sánchez fue recibido con una tormenta histórica de pitos, abucheos y un durísimo grito unánime por parte de miles de asistentes apostados en los alrededores de la madrileña plaza de Neptuno.
La tensión se palpó desde el primer minuto. El jefe del Ejecutivo apuró los tiempos e incluso permaneció resguardado varios minutos dentro de su vehículo oficial para intentar mitigar la hostilidad de la calle antes de la llegada de la Familia Real. Sin embargo, la estrategia de contención fracasó drásticamente en cuanto puso un pie sobre el asfalto. Al descender del coche, la multitud rompió a corear masivamente la ya célebre consigna «Pedro Sánchez, hijo de puta», convirtiendo el insulto en el «himno» no oficial que monopolizó los prolegómenos de la parada militar. Quien siembra vientos recoge tempestades.

